Reportaje revista Caras

Salud

Adelgazar con el cerebro

Atrévase con esto: la próxima vez que tenga en sus manos una papa frita, deténgase. No para no comerla, sino para sentirla. Huélala, escúchela y tóquela. Si después de eso sigue siendo necesaria, entonces métasela a la boca. Una vez que el estómago diga: sí la quiero, entonces tráguela.
Siga así, por el tiempo que dure la comida y en la medida que vaya pasando el rato sentirán de inmediato uno de los principales beneficios que puede traer esta práctica de comer a lo yogui: consumir hasta un 30 por ciento menos de calorías por plato.

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